Al curarte de un cancer de mama la lucha no termina. Cuando pasas por una cirugía o un tratamiento de quimioterapia o radioterapia, tu cuerpo sufre consecuencias.

La fisioterapia oncológica te puede ayudar en esta fase a recuperar movilidad y poco a poco ir volviendo a la normalidad.

La fisioterapia evita los problemas derivados tras la intervención quirúrgica o tratamiento de quimioterapia y/o radioterapia en pacientes a los que se les ha diagnosticado un cáncer y es una alternativa para aliviar sus limitaciones físicas; su objetivo es la recuperación funcional.

¿Qué ocurre si deben realizarte una intervención quirúrgica?

En el caso de una cirugía de mama, sobre todo cuando se ha realizado una mastectomía o extirpación de ganglios, puede haber un acortamiento del tejido blando (piel y musculatura) entre el tórax y la axila. Esto puede afectar a la extensión y funcionalidad del brazo.
Y asimismo provocar otros síntomas como:

  • dolor
  • limitaciones al mover las articulaciones
  • debilidad en los músculos
Mastectomía sin reconstrucción

En el caso de una extirpación de ganglios puede haber complicaciones ya que los ganglios regulan la circulación de la linfa y sin ellos, esta podría acumularse en los tejidos.

Esto entre otros síntomas puede provocar:

  • linfedema (hinchazón en las extremidades)
  • dolor
  • dificultad de movimiento en las articulaciones
  • debilidad muscular
  • fatiga y cansancio
  • sensibilidad anormal de las manos y pies

¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia antes y después de una operación de mama?

Es importante hacer un trabajo tanto previo como posterior a la cirugía. Antes de una mastectomía o una extirpación de ganglios, es conveniente tratar la zona haciendo para prevenir posibles complicaciones en la cicatriz.

Si van a operarte, es importante que te informes con tu cirujano sobre el tratamiento posoperatorio. En función de cada caso, a las 24-48h se puede empezar a tratar la cicatriz, igual que la movilidad del hombro.

Además, si van a extirparte los ganglios, se puede prevenir o mitigar el linfedema con el tratamiento de fisioterapia adecuado.

Y durante tratamientos de quimioterapia y radioterapia ¿qué ventajas tiene acudir al fisioterapeuta?

La fisioterapia puede ayudar a mitigar en los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia como

  • la fatiga
  •  las mialgias (dolores musculares)
  • la neuropatía periférica (daño en los nervios que transmiten las sensaciones)
  • la debilidad muscular
  • el acortamiento de la musculatura

Se puede hacer un tratamiento de fisioterapia, terapia manual e incluso masoterapia estando en tratamiento de quimioterapia y radioterapia.

Es importante también hacer un plan individualizado de actividad física ya que disminuye la fatiga y los problemas de sueño, sobre todo durante la quimioterapia.

Mantenerte activ@ mejorará tu estado de ánimo y aumentará tu sensación de bienestar y reduce el estrés y la ansiedad.

En Radix somos especialistas en fisioterapia oncológica y ofrecemos clases de pilates pensados para pacientes de cancer de mama.

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