Si estás embarazada, tu cuerpo estará experimentando cambios drásticos y pueden surgir dolores y molestias que afectan a la vida cotidiana. La osteopatía puede ayudarte a tener mejor calidad de vida durante el periodo de gestación y a conseguir un embarazo sin dolor.
Para explicarte cómo tu osteópata puede acompañarte en este proceso, hemos recopilado las dudas más frecuentes que surgen antes de empezar un tratamiento de osteopatía.

Estoy embarazada, ¿para qué me puede servir la osteopatía?

El objetivo principal que tendremos será conseguir un embarazo sin dolor y asegurar el mayor confort para la madre y el bebé a lo largo de los 9 meses de embarazo.
Acompañaremos al cuerpo de la mujer para que se adapte de la mejor manera a todos los cambios que vaya sufriendo a medida que el embarazo avance y disminuyendo al máximo posibles molestias que puedan ir surgiendo.

Y es que con la osteopatía se pueden tratar las dolencias más comunes durante el embarazo. Desde problemas esqueléticos como dolor de espalda, ciática, retención de líquidos o dolor pélvico, hasta problemas digestivos o genitourinarios como estreñimiento o pérdidas de orina.

¿Cuándo empezar? Osteopatía durante el primer trimestre de embarazo.

Por pura precaución, se recomienda empezar el tratamiento después del primer trimestre, lo que sería a partir de la semana 12 de embarazo, ya que durante esas primeras semanas es cuando hay mayor riesgo de aborto.
Pero, incluso en esa situación, y siempre bajo permiso médico, se pueden tratar síntomas que suelen aparecer o que son típicos en esta etapa de gestación. Algunos ejemplos serían: náuseas, vómitos, ciática… así como dolores no relacionados directamente con el embarazo sino con malas posturas en el trabajo o los que se suelen sufrir habitualmente como cervicalgias o dolor de espalda.

¿Cada cuánto tengo que ir a visitarme?

Lo que se recomienda es un acompañamiento a lo largo de todo el embarazo, con visitas mensuales si no hay ningún dolor importante, para ir controlando y corrigiendo las pequeñas disfunciones que vayan apareciendo.
En el caso de que haya alguna dolencia importante, las visitas se ajustarán a las necesidades concretas de cada mujer. Hay que tener en cuenta que cuanta más incomodidad provoque un dolor, más posibilidades habrá que aparezca otro dolor como consecuencia de la compensación que haya hecho el cuerpo para evitar ese primer dolor. Llegados a este punto se habrán acumulado los focos a tratar y se necesitará más tiempo y esfuerzo para que la paciente se encuentre mejor.

¿Hay alguna contraindicación en el tratamiento?

Habitualmente no hay efectos secundarios después del tratamiento con osteopatía, pero sí que hay que indicar que hay ciertas situaciones en las que el tratamiento de osteopatía no estaría indicado. Esto hace referencia a aquellos embarazos considerados ‘de riesgo’, en los que haya pérdidas, en los que se deba guardar reposo, o en los que haya una contraindicación médica (un ejemplo de esto sería tener problemas de hipertensión arterial gestacional).

¿Cómo me puede ayudar la osteopatía a prepararme para el parto?

Es interesante destacar la importancia del tratamiento en el último trimestre del embarazo, ya que se enfoca básicamente en preparar al cuerpo para el momento del parto. El objetivo en este momento (además de seguir reduciendo molestias que vayan surgiendo) consiste en mejorar la movilidad de los huesos que están directamente implicados en el proceso de parto (como son sacro, coxis, columna lumbar…), insistiendo también en la flexibilidad de ligamentos y músculos de la zona pélvica (sobre todo la musculatura del suelo pélvico).
Si el cuerpo está bien preparado, el parto se podrá desarrollar correctamente y esto evitará partos largos y dolorosos, así como cesáreas innecesarias o episiotomías.

¿Debo seguir con el tratamiento durante el postparto?

Es muy importante realizar un tratamiento después de cualquier parto, haya sido vaginal o por cesárea, para ayudar al cuerpo a volver lo más rápido posible a la normalidad.
Hay que pensar que después de 9 meses acumulando grandes cambios (posturales y de las vísceras abdominales) el cuerpo debe adaptarse a la nueva situación después del parto en cuestión de horas, por lo que siempre podremos favorecer esta readaptación.

En Radix te acompañamos y te ofrecemos el tratamiento de osteopatía durante tu embarazo adaptado a tus necesidades.

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